Tengo cosas que decir. Todos los días, en medio del trabajo, de una reunión o de una caminata, deduzco algo de lo que estoy viviendo. Lo pienso, me parece valioso, y lo guardo.
Durante años busqué las respuestas afuera. Pasé por una escuela gnóstica y me fui cuando vi que lo que se predicaba no se parecía a lo que se hacía. Medito desde 2019 y desde 2024 practico Kriya Yoga. Con el tiempo entendí algo que me habría ahorrado mucho camino: lo que buscaba estaba adentro desde el principio. Cada una de esas experiencias me estaba ayudando a despertar, incluso las que me decepcionaron.
Hoy dirijo una empresa de tecnología. Paso el día entre servidores, automatizaciones y clientes, y sigo siendo el mismo que se sienta a meditar. Para mí nunca fueron dos vidas.
Cuando pienso en compartir esto, algo en mí se frena. Miro a personas que respeto y que son reservadas, y me digo que lo prudente es seguir su ejemplo. Así, callar se me fue volviendo costumbre.
También veo gente con sed de esto, y yo aquí con el vaso en la mano.
Así que voy a empezar por lo más sencillo. En este espacio voy a escribir lo que vivo y lo que deduzco de ello. No tengo un método que venderte ni vengo a enseñarte una técnica. Te cuento lo que me pasó y tú miras si te sirve.
Este es el primer escrito.